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martes, 19 de abril de 2011

Brillo y estrellas...

¿Cómo se mira una estrella que agoniza, allá, a lo lejos, en las profundidades de la infinita bóveda celeste?

Perdido, entre trillones y trillones de puntos brillantes, te encuentras tú.


En medio del Olvido de la Muerte de tu esencia aquí, en el Planeta Tierra, elevas tu espíritu hacia lo eterno de la existencia, para no volver a saber de ti, jamás.


Jamás es un término terrenal que más allá de nuestra Vida, no tendrá jamás cabida.


El Tiempo y el Espacio son conceptos relativos, cuyo significado y alcance se ligarán siempre a la presencia física, a la cualidad humana de tocarte, de sentir ese calor que caracteriza a nuestros cuerpos, a hablarte en términos presenciales, e intercambiar nuestras palabras, nuestro mutuo sentir.


Tengo la vaga idea de que, cuando mueres, tu alma -o lo que sea que quede de ella- tiene la capacidad de transformarse en luz, y viajar, años luz de distancia, hasta los confines del espacio sideral que jamás nos atrevimos a tocar siquiera, por miedo a quedarnos solos.


Desde esta Tierra, debo conformarme con permanecer de pie, en medio del manto oscuro de una noche incierta, observando lo alto del cielo, con la esperanza de poder mirarte brillar, con esa luz radiante que servirá de mi guía ahora que ya no estarás nunca más conmigo.


Tienen razón, las estrellas son recuerdos de nosotros mismos, son un pedazo de nuestras almas y corazones, que se quedan cuando volamos hacia sitios más altos y divinos.


A pesar de descubrir que el cielo es profundamente infinito y vasto, puedo reconocerte ahí, en medio del todo, y de la nada, con ese brillo, esa mirada, blanca sonrisa que sólo puede provenir de ti, de lo que alguna vez representaste para mí.


Duele reconocer que sólo viniste a este mundo, a este plano de la existencia física, para mostrarme cómo vivir sin ti, cómo superar el dolor de la pérdida de la confianza en mí mismo. Y es que después de una partida, queda en el interior de tu alma una soledad y un vacío que parece que jamás será llenado de nuevo, no importa cuánto intentes hacerlo.


Tu brillo, en esta noche incierta, es lo que me da cobijo.


Fortaleza para quienes nos quedamos, intentando comprender, hallar respuestas filosóficas a nuestros simples dolores físicos…


Y es que… ¿Qué puedo hacer después de que sé que nunca más podré tocarte con mis manos?


Nada puede superar ese cruel vacío.


El último de los suspiros que abandonó tu cuerpo, desde hoy y para siempre…


Me enseñaste a descubrir lo bueno que hay en mí.


A alimentar mi espíritu antes que sólo a mi cuerpo.


A creer y guardar algo llamado Fe, aún cuando, en el fondo y desde siempre supe que no estarías más conmigo.


Así, cuando te marcharas… pudiera sentarme y escribir estas palabras, sólo para recordarte, para darte las gracias por tu compañía, tu calor, lo bello de tu ser interior.


Y, en esta primera noche en tu ausencia, salir, mirar hacia la bóveda celeste, y buscar con paciencia el brillo de tu estrella.


Sé que, a partir de ahora, estarás ahí, por siempre, titilando sin cesar… con cada recuerdo que guardo de ti… que guardo, contigo.



Imagen tomada del sitio: http://www.muyinteresante.es/retrato-de-una-estrella-moribunda?utm_source=twitter&utm_medium=socialoomph&utm_campaign=muy-interesante-twitter&utm_content=twitter+user+view



Escucho: Twilight / U.N.K.L.E. ][ Single (Photek Remix) / Everything but the Girl


La función de las Metodologías

Comparto con ustedes el trabajo en el que Architectiak ha estado inmerso en los últimos meses. Gracias a circunstancias y requisitos varios, los proyectos y la Creatividad implícita en ellos se han mantenido en constante movimiento y cambio.


Tal vez no todos los despachos pensarán lo mismo, pero en mi caso en particular, participar en un proyecto creativo es lo más importante y satisfactorio que se pueda llevar a cabo. Finalmente -reconozco- no todos los proyectos se materializan en términos físicos, pero la experiencia que me dejan cada uno de ellos es un aprendizaje que me hace crecer como profesionista.


Soy -quizá- un despacho que no busca sólo la experiencia arquitectónica y constructiva, sino que me siento a gusto experimentando, profundizando y probando con varios campos o rubros a la vez. Architectiak busca incursionar en términos personales de igual manera, lo que me ha traído como consecuencia, distanciamientos con personas que me rodean, ya que la gran mayoría visualiza lo personal y lo profesional, como dos entes separados, que se mueven en esferas distintas y distantes.


A lo largo de los seis años conceptuales de vida de los Estudios, los logros más grandes y satisfactorios son aquellos donde se involucra la esfera humana/personal, que plantea retos más complejos y casi infranqueables, pero cuyas enseñanzas son las que dejan el mayor número de lecciones de vida.


No por nada la investigación que me otorgó el título de Maestro en Arquitectura [Diseño Arquitectónico] se concentró en la Creatividad y todas las variables implícitas en el desarrollo del diseño y la creación/conceptualización de espacios.


Un Espacio va mucho más allá que un simple sitio físico delimitado por aspectos de índole natural o artificial. Su lectura y comprensión involucran aspectos cognoscitivos, a la vez que culturales/personales/colectivos que hacen de la Arquitectura, una disciplina sumamente compleja, que -a mi manera de ver las cosas- se ha centrado exclusivamente en los simples términos constructivos.


Es así que deseo agradecer a todos aquellos que, de maneras distintas, en espacios, y lapsos de tiempo diferentes, han contribuido en cientos de maneras a consolidar los métodos de Architectiak, para el diseño y el desarrollo de la creatividad.


Éste es el caso en esta tarde donde escribo la presente nota.


Deseo agradecer profundamente al Colegio de Arquitectos de Hidalgo, y en especial al Mtro. Alejandro Cabeza, quienes han despertado interesantes reflexiones y re-creaciones de proyectos e ideas en los que Architectiak lleva tiempo trabajando.


La lámina que se comparte, es el resultado de un fragmento de la aplicación de la Metodología de Diseño del Maestro en Diseño del Paisaje citado, a quien tuve el gusto y honor de conocer hace algunos años. El ejercicio realizado condensa las variables y las ideas iniciales que dieron pie a la esencia de la intervención arquitectónica/urbana dentro del campus universitario, y cuyas directrices centrales de diseño fueron entregadas hace algunas semanas atrás.


En alguna nota posterior se dará a conocer más en términos conceptuales, de la propuesta en cuestión.




Escucho: We started nothing / The Tings Tings


lunes, 18 de abril de 2011

Let´s go

Candy Dulfer ha sido desde -casi- siempre, una artista que he admirado en sobremanera.

Conocí su propuesta musical en el año de 1995, cuando mi gusto musical aún no se encontraba lo suficientemente consolidado como para definir lo que sería la Música que escucho hoy en día.


Sin embargo, algo hubo en ese saxofón, que cautivó mis sentidos en lo más profundo.


Aún hoy, cuando escucho de nueva cuenta ese primer single: `Lily was here´, puedo experimentar esa calidez, esas notas altamente reflexivas, oscuras, urbanas, pero diferentes a todo lo que antes había escuchado.


Ahora me declaro fan de ella, de su concepto musical, de su belleza, y de su sentido del humor. Cada uno de sus álbumes tiene algo nuevo, distinto, pero con ese, su sello, tan característico.


Cada que siento que he perdido el ánimo, sólo con escucharla me siento mejor… Existe algo en esos acordes, en esos sonidos de saxofón, que me recuerdan lo que vale la pena recordar.


Si pudiera definir su Música, yo la tacharía de plástica, suma y altamente espacial. Cuando la escucho, experimento sensaciones sensoriales que me remiten a espacios, a ecos, a cavidades de sitios y lugares que he -y que no he- visitado antes.


Complejo definir aquello de lo que más disfrutas en la Vida…



Fotografía tomada del sitio: http://www.gorx4.net/music/candydulfer.htm



Escucho: Ooh let´s go! / Candy & Hans Dulfer. Taken from Dulfer Dulfer


domingo, 17 de abril de 2011

Eres un fantasma

Eres un fantasma…

Una sombra de una presencia real, que deambula por el mundo físico, sin sentido o meta alguna.


Tus palabras, tus movimientos, tu mera existencia no poseen cabida en este plano donde el resto de los humanos moran, mientras los observas, impávido, incapaz de compartir aquello que aún late dentro de ti mismo.


Eres similar a lo intangible de la noche, esencia que sabes que existe, pero que no puedes contener, tocar, encerrar o palpar siquiera, si no mueres primero y abandonas la luz del astro luminoso que te ha otorgado guía.


Eres un fantasma.


Sombra carente de materia, que igual puede observarlo todo, pero sin ser capaz de transformarlo nada.


Ilusión de un recuerdo vago, perdido, escondido u oculto en las profundidades del dolor y del olvido, donde no existe camino o retorno que traiga consigo esa alegría, de nueva cuenta.


Brisa helada y gélida, que sopla cuando la tristeza hace presa de tu ambiente, despertando ese miedo, terror a los desconocido, a aquello que no vemos, pero creemos aún que existe, a pesar de todo lo que la gente nos diga al respecto.


Eres una sensación, que sólo es aplicable cuando yo me acerco a ti, y experimentas mi piel, carente de vida, traslúcida como el amor que un día mi persona despertó en tu alma, hermosa y clara.


Eres sólo una idea.


Una mala jugada del Destino.


Una desviación infame de Vida.


Eres un fantasma.


Eso soy.


No existe retorno. Salida. Solución…


Eso soy.


Eso eres.


Un fantasma, que vaga sin cesar, aguardando reencontrar el sentido de aquello que un día perdí, y que temo no hallar más.


Tal vez eso siempre fui, sólo que jamás tuve el valor de descubrirlo.



Porque mi presencia no fue suficiente para hacerte saber todo lo bueno que hay en ti, en él, en ella, y en todas las personas a las que algún día vi, con quienes traté y con aquellos con los que establecí contacto y comunicación, pero que ahora sé, que jamás me vieron… o supieron siquiera de mi infeliz presencia…



Escucho: Music in me / Paula Cole


Cincuenta aniversario. UAEH

Es grato mirar como una institución -como en la que laboro- crece, se desarrolla, y celebra Cincuenta Años de vida académica.

Hace un par de días, descubrí publicada La Garceta, Órgano Informativo de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, en una edición de lujo, conmemorando las celebraciones de la Máxima Casa de Estudios, con toda una gama de artículos, textos y demás, que refuerzan la Identidad universitaria. Calidad y diseño gráficos excelentes, al igual que el contenido. Una edición digna de Colección.


Es un orgullo formar parte de la celebración. Es una gran oportunidad laborar en una institución como ésta.


En varios proyectos, y en diversos sentidos, he podido integrarme a dichas celebraciones.


¡Felicidades, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo!



Escucho: Everyday it’s 1989 / Moby


sábado, 16 de abril de 2011

Tecnologías

¿Qué tanto nos ha transformado la Tecnología?

Han sido breves años, lo sé, pero en ellos grandes cosas se han modificado en maneras que antes jamás imaginamos.


Cosas tan triviales, actitudes cotidianas, costumbres y hábitos que ahora parecieran tan normales, tiempo atrás no lo eran.


La Tecnología es para nosotros una manera de avance y desarrollo, pero es a la par una forma de retractarse y permanecer en esa `zona de confort´ de la que jamás saldremos.


Extraño las charlas en persona, las confrontaciones presenciales personales, donde tú y yo solíamos compartir no sólo Tiempo, sino Espacio, y hablar cara a cara de todo aquello que nos molestaba, y que nos agradaba de igual manera.


Ahora nos escudamos en cientos de pretextos, que versan, desde el alcance de nuestros aparatos electrónicos y digitales de comunicación, hasta las coberturas, la distancia y el derecho que nos reservamos de responder o no a las convocatorias, al mensaje o llamada de cualquier índole digital/virtual, así como al derecho de realizar dichas convocatorias, por la causa que ustedes imaginen…


Siento que lo único que acontece es este distanciamiento infame, cuyo pretexto son las facilidades que nos otorga la Tecnología, de acabar con las cosas, cuando éstas aún no han comenzado…



Obra artística modalidad Pintura por: Ana Rosa Mata Baca



Escucho: A little push / Hans Zimmer & James Newton Howard



jueves, 14 de abril de 2011

Remembranzas

Antiguos caminos, que en el Olvido quedan.

Recuerdos de aquellos recorridos, espacios lejanos que aún habitan mi memoria, como una distante fotografía en escala de grises que trae consigo cúmulo de sensaciones, experiencias varias…


Un espacio cambia, igual que nosotros, sólo que lo hace de maneras más lentas y agonizantes.


Es difícil no reconocerlo más.


Siempre estará ahí, en esos pasos, la brisa, las hojas de los árboles que se sostienen con esos troncos que resisten la letanía que representa el paso del Tiempo sobre ellos.


Planchas de concreto que se agrietan, no sólo por el contacto de los rayos de un Sol que a veces, agobia.


Sombras, largas, densas, impenetrables… que borran las memorias.


¿Cuándo es que cruzamos la línea entre la eterna realidad, y el Olvido eterno?



Antiguos caminos, que en el Olvido quedan...



Escucho: Allright / Five for Fighting



martes, 12 de abril de 2011

Cielo. Gracias por tu luz

Ayer soñé que fallecía.

No era una pesadilla. Por el contrario. Fue el sueño más hermoso que haya tenido en la Vida.


Cuando desperté, mi alma no se encontraba más en mi cuerpo. Por primera vez en mi memoria pude recordar lo que significaba ser libre.


Libre de verdad.


Volar a la par que el viento, desprovisto de las ataduras del pensamiento, de las anclas del corazón.


Cuando abrí los ojos, lo primero que vislumbré fue el hermoso color del cielo. Un cielo como jamás lo imaginé, como nunca antes lo había descubierto.


Una tonalidad purpúrea se deslizaba graciosamente por la bóveda celeste, enmarcando pequeñas nubes que tímidamente se dibujaron por doquier. Un azul brillante, puro, inmaculado, se dejaba entrever hacia lo alto, a la par que las montañas, de roca sólida, enmarcaban aquella panorámica divina.


Nada importa cuando has muerto. Te sientes aliviado de dolor, de sufrimiento, de esa carga que llevas a cuestas, en tus hombros, intentando ser feliz sin jamás conseguirlo realmente.


Caminé descalzo, bañado por la luz tibia de un amanecer, un atardecer, o un día cualquiera. Quizá en el cielo, cuando has muerto, todos los días poseen ese sutil brillo divino que los caracteriza.


Miré a lo lejos, sin vislumbrar nada más que la grandeza de la Eternidad, que todo lo envuelve con ese manto de Protección y Amor interminables.


Contrario a lo que te hayan dicho, cuando miras hacia atrás, no ves más aquella vida de la que acabas de desprenderte. Ha quedado muy atrás, en un plano de Existencia con el que no tienes contacto ni cabida.


Tus manos, tus pies, tu piel y tu ser enteros vuelan sin restricciones, dirigiéndote hacia donde realmente lo desea tu corazón.


Comencé a alzar el vuelo, al compás de la suave brisa que nunca antes experimenté. Vi tierra, suelo, correr entonces debajo de mis ojos, mientras todo era quietud, Soledad y serenidad sin límites.


Esa visión es lo más hermoso que haya observado jamás.


No es un sueño.


En realidad fallecí…


Y vi lo que hay más allá de una mera presencia física.


Es verdad que viajas, que creas, que recreas y traes a la existencia la tierra que más amas, ese paraíso que algún día visitaste y del que eres parte en un sentido, en otro, o en muchos más, que no conoces o recuerdas.



Una noche, hace tanto, que es casi una memoria vieja y corroída por el tiempo y mi amargura, lo recuerdo como si hubiera sido ayer, viajé en sueños hacia esa tierra, fuerte, sólida, alta e interminable… Y me sentí parte de ella. Sin haberla visitado antes, reconocí ese sitio, como si fuera ese lugar donde te reuniste con un amigo, uno amado, que aún no has conocido, y compartieron la Vida que aún no tienen, pero que siempre llevarán consigo.


¿Palabras sin sentido?


Porque en esa tierra conocí en verdad a Dios, esa presencia sublime, divina, que dicen los demás que en verdad existe, pero que jamás conoces, por ser producto de todos nuestros anhelos y sueños imposibles.


Así fue cuando fallecí. Estuve de nuevo ahí, en ese sitio magnífico e ideal, viviendo por fin una existencia plena.


¿Quién me llevó a ese sitio?


Quizá siempre estuve ahí, y sólo me dormí unos cuantos minutos, que son los años que recuerdo haber vivido en esta Tierra, a la que hoy no deseo volver más.


Cuando fallecí, pude ver, de maneras claras e inexplicables, las verdades a las que jamás me enfrenté, que nunca conocí o comprendí siquiera.


Cuando mueres, todo pierde sentido, para ganar comprensión absoluta.


Es como desprenderte de todo aquello que conoces, para dar cabida a todo lo que desconoces, pero que llevas contigo en una parte profunda, casi oculta e impenetrable de tu ser. Un fragmento de ti que jamás eres, y que en esta Vida rara vez descubrirás.


Así que cuando mueres, todo eso queda atrás.


Te descubres a ti mismo, solo, inerte.


Mirando la Belleza de tu creación. Observando todo aquello que eres, que fuiste, y que serás por siempre jamás.


Ahí no necesito reír, no importa si tienes o no deseos de llorar.


En ese lugar sublime sólo importa lo que eres, en lo crees, porque todo lo que anhelas se torna de inmediato en realidad, que no es la `realidad´ que conocemos, sino lo más cercano a la presencia de Dios cuando lo traes a tu mente y corazón en los momentos más inspirados.



Cuando mueres, eres feliz del todo, te encuentras triste en demasía. Eres tantas y todas las cosas a la vez, que no tienes tiempo ni necesidad de reflexionar, de racionalizar, de sentir en torno a eso.



Ayer fallecí.


Miré la Tierra que amo, a pesar de no haber nacido ahí.


Me gusta pensar que fue el sitio que elegí para conocerte.


Para encontrar a aquella alma, presencia divina que me trajo a esta Tierra, que me instruyó en todas las artes de la Vida, que -por cierto- olvidé al entrar a la atmósfera terrestre, y que tardé tanto en recordar…


Y que no fui capaz de hacerlo del todo.


Cuando falleces, todo lo que anhelas está ahí, contigo, a tu lado, a tu alrededor.


Las montañas pueden ser tocadas, moldeadas, transformadas.


El cielo se tiñe de las tonalidades más hermosas, esas que traes consigo, dentro, desde que naciste.


Y todos los seres que amas, están ahí.


No de manera física, sino en las nubes, en las flores, en el susurro del viento que trae consigo la Música más hermosa jamás concebida.


Al final estás solo.


Pero siendo uno con todo lo que amas.



Cuando falleces, la Muerte no es lo que siempre imaginaste.


Es simplemente de un color que es indescriptible, incomprensible e intangible.



Cuando desperté de mi Muerte, todo era realidad, de nueva cuenta.


Me percaté que en verdad había muerto, porque aquellos seres, tanto oscuros, como brillantes, estaban ahí, a mi lado, mirando, inertes, la escena.


Supe que fallecí en realidad porque recordé las palabras que Él me susurró al oído, en el canto de aquella panorámica imposible que mi cuerpo, mi mente y mi espíritu experimentaron.


Y supe que no fue simple coincidencia.


Cuando mueres, jamás regresas


No recuerdas nunca más las sensaciones, las tonalidades y los aromas de ese mundo al que vas cuando has muerto.


Así que tuve miedo al despertar.


Pero comencé a recordar el toque de las rocas, la tibia caricia de la brisa, y esa luz violeta que cruzó rauda, mis pupilas.


¿Algún día estaré ahí, de nueva cuenta?



Cuando falleces, nada importa.


Lo menos que quieres es regresar, y escribir en líneas lo sublime que has vivido, y lo frustrante que es intentar hacerlo antes de que esta Tierra y sus circunstancias se lleven al maldito Olvido, todas tus memorias…



Escucho: A falling through / Ray LaMontagne ][ Before Today (Chicane Remix) / Everything but the Girl ][ The power of goodbye / Madonna ][ The National Anthem (Amnesiac Version) / Radiohead


domingo, 10 de abril de 2011

`Daddy Cool´

Lo siento, no fui capaz de reprimir la tentación.

Dios no está molesto conmigo esta noche.


Escucho los acordes de este proyecto impresionante, vía Placebo.


Me tomó tanto tiempo descubrirlo… Y escucharlo.


Sorprendente. Cautivador.


No puedo evitar sentirme casi bien debajo de este manto estelar de Música, tristeza, alegría, y el fuego cruzado de los sentimientos encontrados.


Escucho los acordes, incluso, en susurros…


Gracias.


Agradecido en sobremanera.



Escucho: Jackie / Placebo


Ejemplos a seguir

Gratas sorpresas, sin duda alguna, ha traído este año. Me refiero a 2O1O y al año en curso.

Una de esas sorpresas ha sido el ejemplo que he tenido de mi familia, cada miembro, a lo largo de este último año y medio.


Mi madre ha sido una prueba de ello.


Ha transformado radicalmente mi manera de observar y comprender al mundo.


Y es que una de las ideas preconcebidas que mucho tiempo guardé del exterior [me refiero a las circunstancias que me rodean y me definen en gran medida] se han modificado de maneras que ni yo mismo puedo ser capaz de comprender aún.


Transformar al Universo, significa estar en primer plano, en él. Formar parte de las cosas que acontecen, ser uno con ellas, y no temer a la crítica o al rechazo.


No sé si estoy listo para asumir esa gran responsabilidad.


Me he preparado arduamente en los últimos meses. Más inconsciente, que conscientemente.


Imagino que a partir de ahora, todo será terriblemente diferente.


Cuando aceptas que existe el cambio, no hay nada que pueda detenerlo


Y he dado vuelta al último engrane…


No hay marcha atrás.



Imagen: Portada de revista `Sociedad Madura´. Rosy Flores en primer plano, junto con grupo de Curso: `Envejecimiento Activo´. Febrero 2O11


Escucho: Stick with me baby / Robert Plant & Alison Krauss