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domingo, 2 de febrero de 2020

Saturno en Sábado

Acabo de darme cuenta minutos antes de escribir esta nota, buscando por mera casualidad el día de mi natalicio, como anhelando una razón que fundamentara este escrito que desdibujo entre mis dedos que nací en Sábado.
No puedo describir la extraña y profunda sensación que recorre mi espina dorsal, atravesando mi cuerpo, mi columna toda, hasta la cabeza. Una serie de impulsos eléctricos con los que rara vez he interactuado en mi existencia. No sé si reír, o derramar una lágrima al ser consciente de la Sincronía, de la travesura que acaba de jugarme el Cosmos. Es irónico poner atención a una sensación respuesta corporal a un catalizador de no sé qué naturaleza que no puedes dominar, controlar o cosa que se le parezca, más que poner cuidadosa atención a aquello que Dios puso ahí, no sabes con qué propósito, para que te detengas y preguntes qué demonios ha sido lo que acabas de experimentar.
Un momento, antes de que te des cuenta de ello, la sensación se ha marchado.
`Dios no juega a los dados con el Universo´, rezaba alguna vez Albert Einstein.

Me gustaría haber amado en Sábado.
Sólo así, libre de toda distracción, producto de la estúpida cotidianidad, podría haber puesto atención a lo que realmente es la Vida. Mirando juntos el horizonte, cubierto de nubes bañadas en azules increíbles que sólo acontecen en Sábado, tú y yo habríamos encontrado la Verdad de todas las cosas, y cambiado al Mundo, no en el sentido anti apocalíptico, más bien, el reflexivo.

Reconciliarme con mi hermano en Sábado.
Con todos y cada uno de ellos, mis hermanos, o quizá mejor llamados prójimos, poder dedicar cada uno de estos días semanales en el calendario, para reencontrarnos, dialogar, y poner en orden las discusiones que nos separaron y nos llevaron a la infranqueable distancia que hoy vivimos. Al paso de los años, te percatas que no pierdes a las personas que amas sólo por concepto de Muerte, sino también por Necedad, Impaciencia e Intolerancia. Cada Sábado recuperaría relaciones hermosas, y coleccionaría abrazos intensos y profundos, hasta que mis lágrimas de Agradecimiento me permitieran llenar el mayor cráter que defina la Orografía de Marte, o pensándolo mejor, de Saturno, que es muchísimo más grande...

Ya que hablamos de la Muerte, planearé mi partida en Sábado.
Lo haré para abrir la Invitación a todo quien quiera visitarme en la despedida de esta Vida, o dedicarme un solo pensamiento, una Oración, un deseo, o la flama de una vela. Para quienes estén cerca de mí, de manera íntima, no interrumpan sus actividades laborales, y puedan estar conmigo y yo con ellos en este momento especial y único. Será hermoso estar todos reunidos en este instante opuesto al nacimiento, sólo que ahora mis hermanos ya podrán estar conmigo, porque cuando nací, aún estábamos incompletos físicamente como Familia, y, a pesar de no tener aparente consciencia como engendro neófito llegando al mundo, me sentí solo, de haber nacido sin su compañía.

Abrazarte en Sábado, a quien desee adjudicarse la personalidad de esta línea.
Porque tendríamos tiempo de sentarnos a platicar, a tomar un helado o un café con leche quizá, a caminar por las calles y veredas de la ciudad de tu elección. Conoces mis gustos como arquitecto, y las cosas de las que me gustaría charlar, las fotografías que me agradaría tomar, y las risas que me encantaría soltar, estando en tu presencia. Sólo así podrías decirme tal vez, aquello que no me dijiste por alguna razón desconocida, y yo saber al fin, el motivo del abrazo que nos damos.

Leer por vez primera a mi escritor predilecto, en Sábado.
Porque sería mucho más consciente de las palabras que quisiste compartirme, no importa ser un lector entre dos millones de personas, porque como escritor que en mi aliento fui, conozco la sensación de dedicar las líneas a la persona correcta, porque el sentimiento que pones en ese pedazo de papel o pieza de archivo digital, proviene directo de la veracidad honesta de tu corazón iluminado. Sería respetuoso de tus ideas, y dejaría que éstas transformaran mi vida desde el instante mismo en que las leí, y no dejar pasar días, semanas, o años, para interiorizarte y llevar tu esencia espiritual, conmigo.

Conocer a Dios en Sábado.
No en Domingo, porque es el día donde convives comunalmente con todos quienes te aman y desean pasar tiempo conmigo. Yo te pediría un día especial conmigo, donde podamos hacer aquello que se te ocurra, y que pienses que yo podría hacer mejor, para mi Bienestar, puesta al servicio de quienes la requieran. Finalmente, sólo mi madre y TÚ me conocen en la profundidad de todas mis entrañas, y podrías ayudarme a descubrir quizá muchas cosas que aún permanecen ocultas a mi existencia.

Finalmente, escribir esta nota en Sábado.
No lo hice porque el Sábado anterior a escribirla, dejé de ser Sanador, para convertirme en simple amigo, y pasar instantes clave con personas amadas y valiosas. Hubo quien no pudo verme ese día, pero aún así, mis sentimientos son igual de sólidos frente a la ausencia física de una amistad sincera. Escribir en Sábado sería mi eterno sueño a lo largo del tiempo que me quedara de Vida.

Y el último deseo (perdonen ustedes la omisión): sanar en Sábado.
Si los planetas son capaces de alinearse, salvando variables imposibles, distancias inimaginables, y disposiciones cósmicas insuperables, me gustaría alinearme con su improbable rumbo, sus patrones misteriosos y sus hermosas directrices dibujadas en el lienzo de galaxias, para aprender de una vez por todas que todo tiene una razón de ser, lejos del aparente caos con el que percibimos la existencia, alejándonos de aquel a quien llamamos Dios, que no es más que la Integración de todas las cosas que por nuestra eterna necedad, no vemos. Y comprender que algunas veces, sanar, representa abandonar la Vida antes de lo esperado, con Plenitud en el ocaso.


Imagen tomada de la liga:

Escucho:
Low Mist Var. 2 – Day 1 | Ludovico Einaudi

martes, 28 de enero de 2020

Elevación

Vencer el Miedo no es sencillo.
Para hacerlo necesitas enfrentarte a él una y otra vez. No bastará una sola vez para salir triunfante.
Es irónico, porque quizá un instante fue suficiente para generarlo dentro. Ese momento ruin donde el cuerpo y la mente sucumbieron a la circunstancia, o circunstancias que te hicieron caer hasta llegar a lo más profundo del abismo, donde hoy te encuentras.

Para salir de esa cueva oscura, deberás armarte de Valor, pero sobretodo, de Intención, de esa extraña Voluntad, deseo perpetuo y constante de mantenerte iluminado por la Luz, para dejar de ser bañado por las sombras.

Deberás ser perseverante y fuerte, porque, antes que otra cosa, tendrás que dominar cada parte de tu cuerpo, para lograr la meta.
La Disciplina es esencial, en todo sentido. La mente por sí sola no será capaz de romper las barreras de la Oscuridad.
Serán luchas que durarán días y noches, más allá de los que puedas imaginar.
Habrá derrotas, días malos, donde te sentirás quebrado, impotente, incapaz de cumplir los propósitos que hayas establecido, y donde decidirás que no puedes continuar, que las adversidades lo pueden más.

En esos momentos de dolor, hallarás motivación, palabras o aliento de quienes te miren luchar. Habrá quien te inspire a no rendirte, porque ve dentro de tí, un potencial oculto que ni siquiera tú mismo puedes vislumbrar al horizonte.

No te rindas, no desistas. Sigue adelante, siguiendo los pasos de quienes van delante. A veces alguno de ellos aminorará el paso para dejar que te acerques a él, y puedas saber que las distancias y el esfuerzo, es algo que se consigue sólo si mantienes el deseo de no rendirte.

No te detengas. Cuando menos lo esperes, habrá alguien a tu lado, o detrás de tí, para presionarte a continuar, a exigir a tu cuerpo y a tu mente más de lo que jamás les has exigido, y es entonces que mirarás Luz al horizonte. Descubrirás partes de tí que nunca antes invocaste, movimientos de tu cuerpo que jamás imaginaste, y actitudes de tu mente que te mantienen dentro del campo de batalla, porque cuando ves que tu cuerpo avanza y se despega de la superficie donde caminas, comienzas a creer que es posible vencer aquello que te mantiene atado al suelo.

Elevarte, extender los brazos y las alas, y alentar el vuelo, ese suave, pero hermoso movimiento, donde sientes que fluyes de forma natural con el mundo, con tu ser y con las Intenciones que trazaste para hallar sentido a lo que eres, lo que piensas, lo que sientes.

Y descubrirás que volar aunque sea por unos cuantos pocos metros te devolverá la ilusión y el placer por continuar por el sendero de tu vida.
Esa sensación de Libertad es el alimento que vuelve eterna a la esencia de tu espíritu.


Imagen elegida de entre las opciones del sitio:

Escucho:
Kitchen sink (Clark Remix) | Clark
Bloodstain | UNKLE

lunes, 27 de enero de 2020

Subconsciencia

En ocasiones la Vida pareciera no ser lo que pensamos de ella.
A veces la Ironía es mayor que la Lógica.
Una de mis grandes adicciones es ver lo invisible, esa peculiar esencia que se esfuerza por mantenerse oculta frente a los ojos de quienes miran.
Soy de las personas que mira desde el Silencio, desde la aparente Oscuridad del rincón de la observación, lejos de las críticas, separado del resto de los procesos cotidianos de creación, de incertidumbre.

A todos quienes observan desde estas `sombras´, dedico estas palabras.
A aquellos que habitan desde el interior de los sucesos, centrando su atención en la génesis de las circunstancias, más que en el efecto global de sus últimas consecuencias.
A quienes sufren en la Soledad de un atardecer, un ocaso repleto de lluvia y petricor, o una noche navegada en falta de sueño y Ansiedad.
No se escapan los que se encuentran postrados en muebles de descanso, mirando a través de la estática de la ventana, la Vida acontecer en un tiempo ajeno y diferente, mientras el Dolor o la simple indiferencia corporal domina por completo los diversos y específicos horizontes, en todos sus matices.

A quienes callan frente a las acciones, críticas, actitudes o palabras de quienes les rodean, para evitar discusiones o hecatombes que pudieran destruir en el trascurso de los hechos, fragmentos de almas humanas que no podrán volver a ser recogidas jamás de las aguas de la Desolación material, espiritual y humana.
Un momento de silencio y atención a todos ustedes, quienes mantienen las miradas atentas a las pantallas luminosas de los aditamentos inteligentes en las noches negras, arrastran los lápices a través de la superficie rugosa de hojas abandonadas de libretas ruines, graban sonidos y manifestaciones minúsculas del mundo que les rodea, para llevar una bitácora de emociones humanas escondidas en los recovecos acústicos de los hechos cotidianos.
A quienes levantan su voz en tímidos susurros, componiendo y poniendo en orden los sonidos desde las sombras, las piezas caídas de sentimientos ruines y opuestos. Los que juegan con las palabras escritas, creando mundos y ambientes inimaginables, más reales que nuestras peores pesadillas, pero con moralejas y enseñanzas incluidas.

Porque ustedes, desde la desolación de sus puestos de vigilancia, comprenden el mundo desde perspectivas y ámbitos más allá de nuestra Sensibilidad humana, esbozando y bocetando pinceladas de colores nuevos y desconocidos, inspirados en la gravedad, producto de la sutil presión al corazón de sentimientos como la Tristeza, la Derrota o la Agonía, trayendo a la superficie emocional la verdadera razón del habitar humano. Utilizando como motor la Honestidad en los débiles latidos de un corazón apesadumbrado, para tocar los acordes de las fibras más profundas que ustedes sienten a flor de piel, pero a quienes el resto de las personas decide permanecer sordos e indiferentes.

A ustedes, a quienes no les da miedo el ocaso y el consecuente anochecer en Soledad, momento justo en el que sienten un tímido regocijo, una oportunidad de reencontrarse a ustedes mismos, al tiempo que reencuentran de formas hermosas con la presencia de Dios.


Imagen tomada del sitio:

Escucho:
8 | My strange addiction || Billie Eilish

domingo, 12 de enero de 2020

Reproducción aleatoria

Hace un año ya que perdí el contenido de la memoria de mi equipo de cómputo.
Una pérdida, a pesar de los respaldos informáticos y tecnológicos. A veces, la Vida se empeña en que aprendas de las pérdidas.
Lo que más dolió fue la Música.

Desde entonces, para no vivir perpetuamente en el Silencio del aburrimiento sonoro, he dejado que el travieso Azar entre a mi vida, y que, a través de la respectiva aplicación en forma, aliente mis actividades y mi cotidianidad.
Es de esta manera, que la Aleatoriedad forma parte de mí, seguida de la Flexibilidad y la Curiosidad.

Puede ser divertido, y altamente motivante sin dudadejar que el Universo te sorprenda.


Imagen tomada del sitio:

Escucho:
Warm animal | Sure Sure
Thick and thin | Okey Dokey

Salir a caminar

Me agrada salir a caminar minutos antes del amanecer.
El Silencio que reina en las calles, es un respiro que no sólo relaja a los pulmones, sino al alma entera.
El despertar de la ciudad es un pausado inicio en bostezos urbanos, que da prueba de vida una vez más de la existencia humana en sociedad.

Los incansables y eternos movimientos de esas piezas pequeñas, a la lejanía, similares a las células de sangre que circulan en medio de las venas y los capilares, recogiendo y distribuyendo partículas, esenciales para la Vida colectiva.

Me gusta mirar el brillo tímido de un Sol naciente, que despierta a regañadientes, para habitar de nuevo aquel espacio infinito, surcado por trazos de veredas, calles, carreteras y contornos de pueblos y ciudades que, en cuestión de horas, le habrán quitado toda Tranquilidad y Paz consciente.

Me agrada despertar antes del ajetreo humano, para sentirme sereno por un par de minutos, contemplando la esencia del Amanecer, mientras la Luna, con su Luz menguante, se despide, al igual que el viejo amigo que te ha acompañado por un largo y difícil trayecto en tu camino.

Me agrada salir a caminar minutos antes del amanecer.
Mientras el perro mira extrañado, mi cara de idiota. 

Él sólo quiere ir al baño…


Imagen tomada del sitio:

Escucho:
Something to lose | James Supercave

sábado, 11 de enero de 2020

Mi Bendición para tu persona

El día que nos conocimos, tu padre fallecido atravesó mi corazón con un mensaje dirigido a ti, en una noche quieta.
No tengo palabras para agradecer lo que encontré después: tu persona, a un costado mío.
Y esa sonrisa.

Después de pensarte tanto, sólo quiero decirte o más bien desearte:

`Que el Sol que brilla desde lo alto del Cielo, comparta su calor eterno, con tu corazón.
Que la Luna que navega en la profundidad de la Noche, guíe tu espíritu a puerto seguro.
Que las estrellas sean incontables, como incontables las bendiciones que Dios tenga preparadas para inspirar a tu sonrisa.
Que las aguas de la Tierra alimenten la Vida de la superficie terrestre, como tus emociones bravas, pero pacíficas, trastocan a quienes te han conocido.

Que la Luz entre por tus pupilas sólo para recordarte que la Oscuridad aparece si permites apagar tus anhelos y tus deseos de mantenerte vivo en todo sentido.

Que tu familia viva y prospere en Espacio y Tiempo, y se convierta en los cimientos sobre los cuales construyas una herencia que trascienda tus más grandes y épicos recuerdos.

Que las personas que has perdido se conviertan en acompañantes inmateriales, pero presentes, que te recuerden la esencia de tu Vocación y lo importante que has sido y eres para quienes permanecen a tu lado.

Que los colores del Mundo sirvan de lienzo perfecto para ayudarte a convertir tus sueños en las realidades más hermosas jamás imaginadas, y materializadas, que sirvan a otros para encontrar razones de existencia que hayan perdido por Dolor y Sufrimiento, o simple hastío.

Que tus recuerdos más nobles habiendo sido un niño, se mantengan como la directriz de tus pasos, hacia un Destino que te lleve por las aventuras más increíbles, divertidas y enriquecedoras, que logren mantener riendo a tu corazón en juventud eterna.

Que te cruces sólo con abrazos, sonrisas, palabras que sanen desde lo más profundo, cual joyas preciosas con las que puedas enlazarte un collar personal e íntimo, con el que vistas y te acompañe en tus momentos más elegantes, y humanos.

Que Dios finalmente te permita caminar a su costado cual Padre lleno de Amor, y del otro, con quien más ames en esta travesía llamada Existencia humana, para poder crecer, reír y llorar siempre con una lección espiritual implícita en tu Vida.

Y, cuando volvamos a encontrarnos, hayas sido feliz y pleno, y nos obsequiemos un abrazo y un beso, y compartamos una sonrisa, por absolutamente, todo lo vivido.
O mejor aún, reiremos juntos por el camino jamás haber dividido´.


Escucho:
I´m not running | Vertical Horizon

Una eterna búsqueda

Encontrar una razón para continuar adelante jamás es sencillo.
Puedes buscarla mientras transitas tu camino, distrayéndote por aquello que cruza delante de tus pasos. El cansancio, en algún momento, te hará desistir de la búsqueda, después de todo.

Puedes buscar esa razón en el fondo del mar, en medio de las aguas quietas, flotando plácidamente en compañía de escenarios inimaginables. El mar, rara vez está en completa calma.

A lo largo del bosque, en los parajes salvajes y hermosamente enmarcados por vistas que te roben el aliento, mientras la brisa sopla y el atardecer cautive tus sentidos. El Sol no permanecerá eternamente de día.

Puedes buscar esa razón en la compañía de una persona, dejándote enamorar por los detalles, las actitudes y los intereses en común que te hagan pensar que vale la pena continuar viviendo. Envejecer es un proceso que lo transforma todo, a menos que estén dispuestos a evolucionar unidos.

En lo personal, encontré esa razón en la Escritura, en esa bella acción de escuchar al corazón y dejar que se construya y deconstruya la Realidad que espera algún día ser, alimentada por la Ensoñación colectiva.
Las realidades comprendí dolorosamente no duran para siempre.

Lo esencial después de años de intensa búsqueda es comprender que no requieres una razón para existir, o, por lo menos, buscarla de manera externa.
Tú solo representas esa razón.
El simple hecho de estar vivo, determina la razón por sí misma.

Las circunstancias por más difíciles que hayan sido te han definido como la persona que hoy se detiene a pensar que debe encontrar La Razón.
La capacidad o no de que la Realidad te satisfaga, es sólo tuya.
La Realidad existirá, y habrá tantas razones como tonalidades en los colores de los más increíbles paisajes naturales.
No bastará nada si no deseas descubrirlos y dejarte cautivar por ellos.
La Razón para vivir es la simple decisión de hacerlo.
¿Por qué vivir?
Porque la Vida misma te dará las razones del por qué estás vivo. Esas razones viven en ti, y depende de ti desear buscarlas, no fuera de tu ser, sino en la increíble profundidad que representas.

Date esa oportunidad.
Hoy puedo decirte que merece la pena el intento.


Escucho:
On your own | Infinite Eights
Written in the stars | Lighthouse || Vertical Horizon

sábado, 4 de enero de 2020

Corrección de técnica

Un deporte, o cualquier actividad que se lleve a cabo, requiere siempre un proceso de perfeccionamiento y retroalimentación.
La Natación es un deporte que he practicado por cerca de diez años, y en donde he encontrado elementos como Disciplina, Perseverancia y Fortaleza para afrontar los retos que la recuperación de la Salud ha representado.
Ha sido una poderosa herramienta mental para luchar contra procesos de Depresión, que me ha enseñado a diseñar objetivos y plantear retos a mediano y largo plazo.

Hoy, por azares del destino y desde hace tiempo, por necesidad he tenido la oportunidad de contar con sesiones de corrección de estilo, a las que me había negado por las limitaciones corporales producto de la enfermedad.

Las sesiones me han dejado exhausto físicamente. El cumplimiento de ejercicios técnicos y la exigencia de distancias y velocidades son elementos nuevos en mi rutina, acostumbrada más a ritmos constantes y suaves.
Confieso que el temor por la debilidad física me había hecho desistir de aceptar procesos de corrección y entrenamiento técnico, pero finalmente acepté por el deseo de tener nuevos retos físicos y mentales que afrontar.

Ha resultado ser agotador en todo sentido, sin embargo, el planteamiento de metas y exigencias corporales y mentales me ha agradado.

Considero que, como seres humanos, es indispensable tener motivaciones, evoluciones, cambios y exigencias personales, que nos mantengan en constante movimiento y cambio.

Imagen tomada de la liga:
http://www.natacion.com.ar/plan-de-entrenamiento-de-natacion-para-principiantes/

Escucho:
Cold brains | Beck

lunes, 30 de diciembre de 2019

Un reto de lectura

Este año participé en un Reto de Lectura. Una dinámica donde cada mes leí un libro con una temática específica.
La complejidad sobrevino desde encontrar el tiempo para leer, el gusto o disgusto por el tópico indicado, la lista de lecturas que se tenía pendiente antes del reto, darse oportunidad de visitar la librería para adquirir el respectivo título del mes, los prejuicios ante las críticas de los demás lectores, y demás circunstancias que representaron un Círculo de Lectura.
Hoy, concluida la actividad satisfactoriamente, valoro diversos elementos que fui descubriendo a lo largo de los meses de lectura.

Cuando renuncié a mi antiguo trabajo por cuestiones personales y de Enfermedad, jamás imaginé reconocer que me encontraba en una plataforma de Inflexibilidad y completa Negación de mi entorno vocacional, personal, individual

Decidí tomar el Reto porque personalmente necesitaba hallar inspiración, motivación, razones para reencontrar sentido a la existencia, a mi propia Existencia, a través de una actividad o actividades que me sacaran de mí, y me ayudaran a reinventar y trazar nuevos límites humanos, personales y creativos. Invité a mi mejor amiga a participar, además de conocer en el trance a personas dispares muchísimo que paulatinamente abrieron mi perspectiva y comprensión del Mundo y sus mecanismos de funcionamiento social y humano.

Los libros leídos, las lecturas compartidas por otros, las recomendaciones que al final hice mías, las interacciones humanas, el tiempo compartido más allá del tiempo reglamentado por las actividades. Cuando menos lo pensé, algo se había transformado dentro de mí.

Comprendí que a la Vida le otorgamos rutinas, patrones de creencias y comportamientos que le brindan sentido a lo que hacemos, a lo que somos, en lo que creemos.
Las lecturas (más de treinta) realizadas de manera ardua y sin tregua ni descanso, bombardearon mi mente y mi corazón con el planteamiento de posibilidades infinitas, hasta el punto que terminaron rompiendo mis propios e inflexibles paradigmas.

Fui consciente entonces que cada persona tiene un punto de partida de comprensión del Universo sólido y válido. Si en algún momento compartiste procesos de crecimiento y desarrollo, los caminos evolucionan y se redirigen a nuevos pensamientos y metas, que terminan de romper las creencias de los demás, así como los paradigmas propios rotos que ahora levanto a pedazos del suelo tras ser consciente y recapitular los meses de participación, interacción y lectura.
Comprendí que puedo expresar mis puntos de vista y las reglas que otorgan Orden y Sentido a lo que soy, pero no puedo imponerlas a nadie, ni esperar que los demás lean y comprendan a mi propio ritmo, con mis propios gustos y haciendo exactamente lo que he hecho para lograr determinadas metas.

Aprendí que ganas y pierdes relaciones, experiencias, pensamientos e incluso, sentimientos, en el trayecto de un camino que demanda de tí, Apertura, Desarrollo y Crecimiento, intra e interpersonal.

Y que los libros, al igual que nosotros, tenemos hojas, pastas, encabezados, que muestran lo que somos, pensamos, a lo que nos dedicamos, pero cuyo contenido sólo es conocido y quizá comprendido cuando les das la oportunidad de leerlos y en la mayoría de los casos, releerlos a profundidad, y descubrir las tramas, detalles y pormenores que determinan lo que un libro representa, lo que en verdad es, incluidos los malos capítulos, las narraciones lentas, los personajes inverosímiles, o hasta las tramas o valores absurdos.

Quizá como me pasó a mí con Herbert George Wells– te das cuenta que muchos años creíste que un libro te gustaba, que era el mejor jamás escrito, con el que empatabas a la perfección y hasta representaba tus ideales, para despertar un día y darte cuenta que no representa más lo que antes representó.

No se trata de echarle la culpa al autor, o el libro ha cambiado, o siempre fue malo.
Más bien, has evolucionado o modificado tu manera de pensar y sentir, algo ha cambiado dentro de tí, de tal manera que ha llegado el momento de abandonar esos libros, ir a la Librería, y abrirte a los estantes para conocer nuevos libros, acorde a lo que eres, lo que piensas o has descubierto, o lo que deseas ser en un futuro mediato, y que en fondo, deseas compartir con las personas con quienes tengas oportunidad de interactuar.

La Vida se trata de jamás dejar de leer, de alimentar nuestro espíritu y de no juzgar los libros con los que no compartimos visión. Ellos están para ayudar o enseñar a otros, cosas que no nos interesan o en las que nosotros no creemos o con las que no somos capaces de aportar, o los libros aportar a nosotros.

Al final, podemos elegir qué leer, a qué ritmo leer, y con quién hacerlo.

El Reto de Lectura en el que participé me ha enseñado lecciones a las que jamás imaginé hacerles frente. La Lectura ha sido una Metáfora de ciertos aspectos de la Vida, que uno espera encontrar en las tramas de los libros que lee, pero que de repente se convierten en las líneas que vives en tu vida, día a día, y que demandan retos, inspiraciones, adversidades, motivaciones, o simplemente, profundas reflexiones.

Personajes en imagen, creados e ilustrados por J. E. Franco (@jefrancox en Twitter).


Escucho:
The ride | The Deleters
Hyperlife | Die waiting || Beck

jueves, 19 de diciembre de 2019

Pausa en el camino


Hace unos días visité un paraje natural con un amigo.
Escuchamos los sonidos de la Naturaleza, nos regocijamos en el Silencio de un atardecer, y hablamos de temas y cosas de las que no hablaríamos en ambientes urbanos o citadinos.

Me queda claro que el contacto con la Naturaleza no es otra cosa que una introspección en nosotros mismos, una oportunidad de romper la rutina y las circunstancias que nos limitan, o determinan esos patrones que a diario cumplimos como requisitos de nuestra vida en sociedad.
Es bueno acompañar estos momentos con Música, la buena lectura de un libro, o la gratísima presencia de un amigo, una persona con quien podamos compartir y alimentar nuestro espíritu.

Lo que encontremos en estos sitios y momentos, es una fracción oculta de nosotros mismos, que vale la pena redescubrir, y atesorar.

Escucho:
Last I heard (…He was circling the drain) | Thom Yorke