
¿Cómo fue posible?

Agradezco sinceramente esta noche al Mtro. Octavio Castillo Acosta, a quien dedico esta nota.
Hoy, en la asignatura de Taller de Diseño Arquitectónico II, analizamos diversos despachos de diseño arquitectónico contemporáneos.
Mis estudiantes realizan una labor estupenda, y gracias a ellos continúo aprendiendo día a día cosas buenas. Manejo la filosofía de yo también ser un estudiante que toma clase, porque cada sesión es una oportunidad fantástica de poner a prueba mis conocimientos, y dejar que ellos me enseñen de su sabiduría y su interés y pasión por la Arquitectura.
Saliendo de clase, cada día, miro alrededor la ciudad que me rodea, y redescubro cosas interesantes que nunca antes había visto hasta ese momento.
La ciudad es un ente vivo -lo aprendí en la clase de Historia del Arte y Arquitectura Mexicana I, hoy, muy temprano- que refleja lo que pensamos, lo que hacemos, lo que somos.
Es un placer redescubrir mi ciudad, sus detalles, sus rincones, sus esquinas, sus callejuelas…
Muro vivo que pinta en su superficie aquello que acontece.
Escucho: Hang it over / Jamiroquai
En el transcurso de un día complicado, donde los eventos se sucedieron uno con respecto al otro en orden aleatorio y con significados que aún no puedo descifrar, es que tomo algunos minutos para escribir esta nota.
Me acompaña -como siempre a lo largo de la génesis de este diario personal- un proyecto musical.
Es extraño detenerse un instante y retratar lo que el alma experimenta.
Es lo que me agrada de Sting. Es un hombre sumamente sensorial y emotivo. Su Música es sensible a las emociones humanas. Es lo que siempre me ha atraído de sus melodías.
Relato, recapitulo… mientras le escucho hablar en torno a lo que ha acontecido a lo largo de su existencia humana, de su carrera como artista.
Sus temas atraviesan el corazón. Me hacen experimentar algo inexplicable.
Me he detenido más de lo necesario para escuchar a detalle Wherever I say your name. Esta versión peculiar ha transportado al corazón a terrenos complejos de reflexión y pena. Qué decir de ese clásico, el tema que considero mi favorito, producto de la creatividad musical de este hombre extraordinario… Los arreglos instrumentales me acompañan y me llevan de la mano, mientras mis labios se mueven, lentos y en silencio, haciendo eco de esas palabras dolorosas que agonizan en el interior de mi espíritu… Why should I cry for you?
Ya no existen lágrimas que derramar.
No existe algo por lo cual llorar en este día.
Todo ha sido llorado ya…
Lo único que me queda es aceptar el dolor de tu derrota, y tomar la decisión que concluirá con todo, de una vez y para siempre jamás.
Los eventos más grandes y majestuosos, poseen diversas fuentes de inspiración. Y tienen como tema central, dolor humano igualmente enorme.
La travesía… finalmente, apenas comienza… De nuevo.
Proyecto musical fuente de inspiración para esta nota: Concierto `Sting Live in Berlin´. Featuring The Royal Philharmonic Concert Orchestra. Conducted by Steven Mercurio. Deutsche Grammophon. CherryTree Records
Escucho: Mad about you [live] / Sting
Todos los días, miro la silueta de tu recuerdo entrar por esa puerta…
Mis ojos, cristalinos, lavados por la escasa lluvia que cae de vez en cuando, observa con melancolía, con la certeza de que jamás volveré a verte.
Te has marchado para siempre.
Los escalones permanecen en silencio. La brisa sopla, sin el eco de tu sonrisa.
Los pasillos, aún iluminados por la calidez del sol matutino, se quedan mudos y fríos al no sentir más el calor de tu andar, de tu humor, de esa mirada resplandeciente que a diario ofreces a quienes te rodean.
La ausencia duele.
Tu vacío se siente presente en el ambiente.
Sólo ecos fríos, sonidos que reverberan hasta perderse en el Limbo.
Y yo sigo aquí, de pie, observando cada atardecer que me acontece.
Extrañándote, agonizando, viviendo con el vacío que has dejado.
Espacio no habitado. Muerto. Marchito.
¿Puedes ver el atardecer…?
Ese ocaso que simboliza la Muerte de una idea, que renacerá el día de mañana, cuando el amanecer arribe.
Sin embargo, cuando eso suceda, yo no estaré más contigo, para extrañarte, para esperar que tú regreses, cuando sé que jamás será de esta manera…
Escucho: Lately / Massive Attack
Extraña combinación la del Espacio y las Letras. Mi formación, en algún punto perdido del camino, me llevo a donde me encuentro ahora.
Ha sido una experiencia fenomenal.
Haber escrito y publicado dos libros, me hace sentir aún mayor afección por estos planetas literarios, repletos de ficción e imaginación sublimes.
Hoy, deseo ser partícipe de la celebración, y desear un futuro largo, sabio y brillante al Libro que, en mi caso particular, representa una fracción de la verdadera esencia de mi Vida.
Imagen original tomada del sitio:
http://bibliotecaiestresmolinos.blogspot.com/2009/11/i-feria-del-libro.html
Escucho: Fortune teller / Robert Plant & Alison Krauss
Hace tanto que no lo hago, que tengo miedo de tomar la pluma, de dejarme llevar por lo que pienso, lo que siento y lo que soy en una tarde desierta, tranquila.
Hace tan sólo algunos meses, cumplí otro de los sueños, de esos lejanos anhelos que piensas que jamás cumplirás, por verlo tan distante.
Y como siempre, ese deseo se materializa de maneras que jamás imaginas.
Ahora, aprovechando la soledad, el descanso y el hambre de dejar en líneas lo que sientes, retomo el trabajo abandonado de uno de los proyectos varios…
Sentarse a escribir es sumamente complicado.
A veces temo perderme para siempre en esas travesías intensas, donde navegas en mundos, tierras y planetas que no son jamás lo que crees o lo que ellos aparentan.
Viajar por esos parajes es una experiencia que jamás podré describir con la exactitud que defina todo lo que representa para mí hallar todas las circunstancias y premisas que me permiten construir un sueño, trabajar en un texto, y dibujar entre las líneas, todo lo que sobra entre la realidad y mi estúpida fantasía.
Hoy, tomando como tema central ese sueño cumplido, es que me enrolo en mi compleja tarea. Con Música de fondo, melancolía toda ella, es que construyo uno de los textos clave que definirán lo que este proyecto literario representa.
No es casualidad que días atrás tuviera yo una visita.
No es coincidencia que haya descubierto este sutil proyecto musical que en este momento escucho.
No es trivialidad que por fin mi pintura ensoñada haya llegado hasta mi puerta.
Construyo un relato en su honor.
Gracias a Ángel Fabián, por la oportunidad de conocerte, de conocer tu trabajo, y por compartir conmigo tu pasión por el arte visual, por la génesis de las imágenes, los sueños, y las sensaciones, hechas colores.
Días difíciles han sido éstos…
Perfectos para sufrir…
Idóneos para crear…
Soñando…
Y escribir.
Escucho: The tower / Ludovico Einaudi
Uno de ellos ha sido el de Yénika Castillo, diseñadora talentosa y creativa en sobremanera, quien ha presentado hace algunos días un proyecto genial que me ha llamado poderosamente la atención. Se trata de un libro infantil, que pretende acercar al lector a la cotidianidad, desde una perspectiva diferente y divertida.
El resultado ha sido una travesía a través de las páginas de este peculiar libro, que me han hecho rememorar lo hermoso de mi infancia, y redescubrir lo que me rodea con ojos… más bien, nuevos oídos que capten mi realidad circundante.
¡En hora buena Yénika por este proyecto hermoso!
Datos de publicación: `Música en la ciudad´ / Yénika Castillo. Amarillo Editores. Primera Edición. Marzo 2O11. Colección: Pizarrón Mágico. Estado de México. México
Escucho: Beautiful people / Pet Shop Boys
Su carácter experimental y su espíritu, sumamente creativo, lo han llevado a transitar caminos interesantes y por demás innovadores.
Ahora, presenta al público su más reciente proyecto, donde pone de manifiesto el alma de su propuesta, la que ha generado con un grupo de jóvenes y artistas, y que se convierte en una especie de expresión artística visual, muy al estilo Realitat.
Propuestas como éstas son valiosas y por demás habitables. Todo en el alma de JMJE tiende a la búsqueda de observar y comprender el Cosmos desde perspectivas distintas, visuales, espaciales…
Y únicas.
En hora buena, estimado amigo.
Mayor información en los sitios:
http://ciepfa.posgrado.unam.mx:16080/areamultimedia/artefactos_book/
http://www.realitat.com/2010/latest_work.php?lang=esp
Escucho: Money / Michael Jackson
Después de una búsqueda exhaustiva por la red, encontré proyectos e imágenes que se acercaron a lo que miré durante esa travesía.
De algo estoy seguro, la tierra a la que viajé se encuentra a escasas horas de distancia de donde actualmente resido. La he visitado en múltiples ocasiones… Me refiero, viajando de verdad, en transporte, con hospedaje en la ciudad, y demás… En una de ellas, siendo certero de que debía ir a verla de nueva cuenta, movido por algo mucho más profundo que una simple corazonada.
Cuando sigues una de esas sensaciones -no soy capaz de expresarlo o explicarlo, por ser la primera vez que la sigo- no sabes a ciencia cierta lo que hallarás… Seamos sinceros… No tienes ni la más mínima maldita idea de lo que encontrarás.
¿Hallé lo que fui a buscar, en medio de esa tierra hermosa y mágica?
Hace muchos años que no experimentaba un sueño tan vívido como el que me guió de vuelta a una de las tierras prehispánicas, que más amo en la vida.
Sólo que -a diferencia de todas las ocasiones anteriores- me armé de valor, y decidí seguirlo…
Nada cambió.
Jamás hablé de eso antes. Quizá en el fondo esperaba que el Destino mismo se transformara en algún grado visible, pero no fue de esta manera…
Es extraño, realmente bizarro, dejarte llevar por las imágenes que viste en un sueño. No fue un simple sueño, pero por primera vez me dejé guiar por él en todo el sentido de las imágenes.
Más extraño aún fue mirar cómo los objetos, los paisajes, los elementos y las circunstancias fueron cobrando forma y vida conforme me fui acercando a ellos… paso a paso, huella a huella, como si tus pies se acomodaran paulatinamente en un lugar que fue trazado para que estuvieran ahí, en ese preciso momento y lugar.
Escalofriante. Es el adjetivo para describirlo.
Al final del día, reviví al pie de la letra todo lo acontecido en mi sueño. Viajé más de ocho horas para estar en él, para mirar con los ojos propios aquella realidad, que supe que existía, a pesar de no haberla mirado físicamente jamás.
¿Locura?
Quizá.
No hallé nada extraordinario. Miré, observé a detalle, tomé fotografías [con el riesgo de posteriormente alimentar aquella paranoia al recrearla], sin encontrar algo fuera de lo común. Nada extraordinario. Sólo la sensación de repasar los pasos que astralmente di…
Esa sensación es algo… indescriptible.
Tal vez por ser estudioso del Espacio y de los espacios, uno siente una satisfacción especial y única al visitar sitios, elementos, edificios…
Juro que fue más que eso.
Al final -quizá- esa simple sensación fue la mera recompensa por seguir la voz interior que puso esas imágenes en mi mente.
Todo, absolutamente todo lo que vi, estuvo ahí.
`Everything in its right place´, diría Radiohead.
Y sin embargo, nada perceptible que se haya modificado desde entonces…
Quizá la esencia del déjà vu* trabaje de esa manera…
Y la modificación al alterarlo en realidad no exista.
Callejón sin salida, estúpida broma de la Ciencia.
Y… ¿si no hubiera seguido esas imágenes, qué sería de mí?
Vuelta sin respuesta…
Satisfacción tendré de haber hecho algo correcto por primera vez en la existencia.
`No existen recompensas cuando haces lo que se supone que debes hacer´, dicen algunos.
Sólo el hecho de haberlo realizado.
¿Es suficiente?
Debe serlo. No existe otra manera de saberlo. No existe forma de alterar el Tiempo o el Espacio para transformar lo que fue -o no fue- hecho.
Finalmente, eso es lo que sucedió, primeramente, ¿no? Una alteración en primer grado.
No he perdido la razón -no aún-.
Sólo escribo lo que salió de la mente, cuando la imagen correcta apareció en mi búsqueda exhausta…
*Déjà visité se ajusta más a la sensación vivida e intentada explicar aquí. Involucra mayor número de experiencias sensoriales, y -por ende- mayor improbabilidad de explicación o comprobación científica.
Imagen tomada de: http://vimeo.com/22439234
Escucho: Flipside / Everything but the Girl
Existen aquellos productos [mercadotécnicos, culturales, sociales, o simplemente, personales] que disfrutamos en etapas de nuestra vida, y que por alguna u otra razón permanecen presentes en el Tiempo y el Espacio, hasta que un día los caminos vuelven a toparse.
Muchos habrán tenido esta sensación en más de una ocasión. Nuestra Vida está fabricada en algún porcentaje de recuerdos, memorias de sensaciones de diversa índole que formaron parte de nuestras percepciones, o nos definieron en grados mínimos o mayores, y que forjaron aspectos buenos en nosotros.
Ese conjunto de circunstancias, lugares, sonidos, imágenes, sabores, colores o demás elementos que les vengan a la mente, son los que, al paso de los años, nos remiten de nueva cuenta a esa primera sensación que experimentamos alguna vez.
No interesa el producto final o el objeto que despierte y nos remonte hacia viajes retrospectivos en el Tiempo.
Lo que importa es descubrir, que, hoy por hoy, en este preciso momento, somos mucho más que simples presencias rodeadas de circunstancias actuales. Somos esas experiencias pasadas.
Tengo la Esperanza que, en el peor de los momentos, cuando todo lo demás no exista, no tenga sentido o no importe, esas pequeñas vivencias saquen lo bueno que aún exista en mí…
Esta mañana, esa inspiración proviene de algo tan simple y tonto -para muchos, más no para mí-, como sabores y colores.
Siempre me han gustado ambos.
Escucho: Still I love you / Candy Dulfer
Perdido, entre trillones y trillones de puntos brillantes, te encuentras tú.
En medio del Olvido de la Muerte de tu esencia aquí, en el Planeta Tierra, elevas tu espíritu hacia lo eterno de la existencia, para no volver a saber de ti, jamás.
Jamás es un término terrenal que más allá de nuestra Vida, no tendrá jamás cabida.
El Tiempo y el Espacio son conceptos relativos, cuyo significado y alcance se ligarán siempre a la presencia física, a la cualidad humana de tocarte, de sentir ese calor que caracteriza a nuestros cuerpos, a hablarte en términos presenciales, e intercambiar nuestras palabras, nuestro mutuo sentir.
Tengo la vaga idea de que, cuando mueres, tu alma -o lo que sea que quede de ella- tiene la capacidad de transformarse en luz, y viajar, años luz de distancia, hasta los confines del espacio sideral que jamás nos atrevimos a tocar siquiera, por miedo a quedarnos solos.
Desde esta Tierra, debo conformarme con permanecer de pie, en medio del manto oscuro de una noche incierta, observando lo alto del cielo, con la esperanza de poder mirarte brillar, con esa luz radiante que servirá de mi guía ahora que ya no estarás nunca más conmigo.
Tienen razón, las estrellas son recuerdos de nosotros mismos, son un pedazo de nuestras almas y corazones, que se quedan cuando volamos hacia sitios más altos y divinos.
A pesar de descubrir que el cielo es profundamente infinito y vasto, puedo reconocerte ahí, en medio del todo, y de la nada, con ese brillo, esa mirada, blanca sonrisa que sólo puede provenir de ti, de lo que alguna vez representaste para mí.
Duele reconocer que sólo viniste a este mundo, a este plano de la existencia física, para mostrarme cómo vivir sin ti, cómo superar el dolor de la pérdida de la confianza en mí mismo. Y es que después de una partida, queda en el interior de tu alma una soledad y un vacío que parece que jamás será llenado de nuevo, no importa cuánto intentes hacerlo.
Tu brillo, en esta noche incierta, es lo que me da cobijo.
Fortaleza para quienes nos quedamos, intentando comprender, hallar respuestas filosóficas a nuestros simples dolores físicos…
Y es que… ¿Qué puedo hacer después de que sé que nunca más podré tocarte con mis manos?
Nada puede superar ese cruel vacío.
El último de los suspiros que abandonó tu cuerpo, desde hoy y para siempre…
Me enseñaste a descubrir lo bueno que hay en mí.
A alimentar mi espíritu antes que sólo a mi cuerpo.
A creer y guardar algo llamado Fe, aún cuando, en el fondo y desde siempre supe que no estarías más conmigo.
Así, cuando te marcharas… pudiera sentarme y escribir estas palabras, sólo para recordarte, para darte las gracias por tu compañía, tu calor, lo bello de tu ser interior.
Y, en esta primera noche en tu ausencia, salir, mirar hacia la bóveda celeste, y buscar con paciencia el brillo de tu estrella.
Sé que, a partir de ahora, estarás ahí, por siempre, titilando sin cesar… con cada recuerdo que guardo de ti… que guardo, contigo.
Imagen tomada del sitio: http://www.muyinteresante.es/retrato-de-una-estrella-moribunda?utm_source=twitter&utm_medium=socialoomph&utm_campaign=muy-interesante-twitter&utm_content=twitter+user+view
Escucho: Twilight / U.N.K.L.E. ][ Single (Photek Remix) / Everything but the Girl
Tal vez no todos los despachos pensarán lo mismo, pero en mi caso en particular, participar en un proyecto creativo es lo más importante y satisfactorio que se pueda llevar a cabo. Finalmente -reconozco- no todos los proyectos se materializan en términos físicos, pero la experiencia que me dejan cada uno de ellos es un aprendizaje que me hace crecer como profesionista.
Soy -quizá- un despacho que no busca sólo la experiencia arquitectónica y constructiva, sino que me siento a gusto experimentando, profundizando y probando con varios campos o rubros a la vez. Architectiak busca incursionar en términos personales de igual manera, lo que me ha traído como consecuencia, distanciamientos con personas que me rodean, ya que la gran mayoría visualiza lo personal y lo profesional, como dos entes separados, que se mueven en esferas distintas y distantes.
A lo largo de los seis años conceptuales de vida de los Estudios, los logros más grandes y satisfactorios son aquellos donde se involucra la esfera humana/personal, que plantea retos más complejos y casi infranqueables, pero cuyas enseñanzas son las que dejan el mayor número de lecciones de vida.
No por nada la investigación que me otorgó el título de Maestro en Arquitectura [Diseño Arquitectónico] se concentró en la Creatividad y todas las variables implícitas en el desarrollo del diseño y la creación/conceptualización de espacios.
Un Espacio va mucho más allá que un simple sitio físico delimitado por aspectos de índole natural o artificial. Su lectura y comprensión involucran aspectos cognoscitivos, a la vez que culturales/personales/colectivos que hacen de la Arquitectura, una disciplina sumamente compleja, que -a mi manera de ver las cosas- se ha centrado exclusivamente en los simples términos constructivos.
Es así que deseo agradecer a todos aquellos que, de maneras distintas, en espacios, y lapsos de tiempo diferentes, han contribuido en cientos de maneras a consolidar los métodos de Architectiak, para el diseño y el desarrollo de la creatividad.
Éste es el caso en esta tarde donde escribo la presente nota.
Deseo agradecer profundamente al Colegio de Arquitectos de Hidalgo, y en especial al Mtro. Alejandro Cabeza, quienes han despertado interesantes reflexiones y re-creaciones de proyectos e ideas en los que Architectiak lleva tiempo trabajando.
La lámina que se comparte, es el resultado de un fragmento de la aplicación de la Metodología de Diseño del Maestro en Diseño del Paisaje citado, a quien tuve el gusto y honor de conocer hace algunos años. El ejercicio realizado condensa las variables y las ideas iniciales que dieron pie a la esencia de la intervención arquitectónica/urbana dentro del campus universitario, y cuyas directrices centrales de diseño fueron entregadas hace algunas semanas atrás.
En alguna nota posterior se dará a conocer más en términos conceptuales, de la propuesta en cuestión.
Escucho: We started nothing / The Tings Tings
Conocí su propuesta musical en el año de 1995, cuando mi gusto musical aún no se encontraba lo suficientemente consolidado como para definir lo que sería la Música que escucho hoy en día.
Sin embargo, algo hubo en ese saxofón, que cautivó mis sentidos en lo más profundo.
Aún hoy, cuando escucho de nueva cuenta ese primer single: `Lily was here´, puedo experimentar esa calidez, esas notas altamente reflexivas, oscuras, urbanas, pero diferentes a todo lo que antes había escuchado.
Ahora me declaro fan de ella, de su concepto musical, de su belleza, y de su sentido del humor. Cada uno de sus álbumes tiene algo nuevo, distinto, pero con ese, su sello, tan característico.
Cada que siento que he perdido el ánimo, sólo con escucharla me siento mejor… Existe algo en esos acordes, en esos sonidos de saxofón, que me recuerdan lo que vale la pena recordar.
Si pudiera definir su Música, yo la tacharía de plástica, suma y altamente espacial. Cuando la escucho, experimento sensaciones sensoriales que me remiten a espacios, a ecos, a cavidades de sitios y lugares que he -y que no he- visitado antes.
Complejo definir aquello de lo que más disfrutas en la Vida…
Fotografía tomada del sitio: http://www.gorx4.net/music/candydulfer.htm
Escucho: Ooh let´s go! / Candy & Hans Dulfer. Taken from Dulfer Dulfer