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lunes, 5 de diciembre de 2011

Amanecer incierto en el recuerdo

He escrito en muchas ocasiones cómo Oaxaca tiene algo que me inspira. Es como si una parte de mí hubiera nacido en ese sitio, y permaneciera en él, hasta que aceptase mi destino incierto.
Hace algunos meses, capté por vez primera el amanecer en las afueras de la ciudad, exactamente a un costado de ese hermoso sitio: Monte Albán.
La sensación fue indescriptible.

Escribo en torno a ese día y ese sitio en particular, porque es el único espacio que me ha despertado esa sensación increíble, misma que siento -o lo más cercano que encuentro- en este preciso momento.
Muchas cosas se han dado en las últimas horas.
Aún me encuentro digiriéndolas.
Ha sido mucho, en poco tiempo.
Considero que es una especie de analogía, una señal que marca un nuevo comienzo en mi propia vida.
Muchas cosas cambiarán, y experimento la necesidad de renovarme, de reinventarme, sí, una vez más, como tantas veces lo he hecho en el último par de años.
La verdad es que he comenzado tantas veces, que pienso que mi esencia, que la razón que le otorga sentido a mi ser, se ha perdido.
Pero no es así.
Al contrario.
Por primera vez, en mucho tiempo, me siento contento con lo que hago, lo que he decidido, lo que emprendo, algo que jamás me había atrevido a elegir, hasta ahora.

Y, en medio del desastre, se encuentra el recuerdo de esa bella panorámica.
Gracias espacio hermoso.

Oaxaca, simplemente, te amaré por siempre

Escucho:
Much too soon / Michael Jackson
What Goes Around Comes Around [Interlude] / Justin Timberlake

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